lunes, 21 de enero de 2013

Como lágrimas en la lluvia

"Roy: Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser esclavo.
[ Deckard cae, pero Roy logra sujetarlo en el último momento. Le levanta en vilo y le deja sobre la azotea ]
Roy: Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

[ Roy muere. Su mano libera a la paloma que sale volando hacia el cielo ] 
Deckard (voice-over): No sé por qué me salvó la vida. Quizás en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca. No solo su vida; la vida de todos, mi vida. Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos; de dónde vengo, adónde voy, cuánto tiempo me queda. Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir."

Del Guión de Blade Runner.

martes, 15 de enero de 2013

Si el hombre pudiera decir lo que ama...

Si el hombre pudiera decir lo que ama...

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz; 
si como muros que se derrumban, 
para saludar la verdad erguida en medio, 
pudiera derrumbar su cuerpo, 
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido

Luis Cernuda, Si el hombre pudiera decir lo que ama...

martes, 8 de enero de 2013

Corazón coraza

Corazón coraza

"Porque te tengo y no 
porque te pienso 
porque la noche está de ojos abiertos 
porque la noche pasa y digo amor 
porque has venido a recoger tu imagen 
y eres mejor que todas tus imágenes 
porque eres linda desde el pie hasta el alma 
porque eres buena desde el alma a mí 
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no."

Mario Benedetti, "Corazón coraza"

Como tú...

Como tú...

"Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera..."

León Felipe, "Nueva antología rota"

lunes, 17 de diciembre de 2012

Las palabras pueden cambiar el mundo.

"-Las palabras pueden cambiar el mundo-dijo,
La duquesa entrecerró los ojos.
-Ya lo dijiste. Pero no estoy convencida. Los hombres fuertes pueden cambiar el mundo -dijo-. Los hombres fuertes y sus hazañas. Las palabras no son más que adornos en un pastel. Entiendo que pienses que las palabras son importantes. Eres débil, no tienes otra cosa.
-Te equivocas, señora. [...]
-Mas vale que puedas argumentar ese comentario. [...]
-A la gente no le gusta.

La duquesa estalló
-¿Y eso qué importa?-rugió- ¡Somos reyes! ¡Harán lo que le digamos, o serán ejecutados sin piedad! [...]
-No es necesario,no es necesario!-intervino el bufón a la desesperada-¡No hace falta! .[..]

-¿Cómo se hace para derribar las casas de la gente que no nos gusta?. -preguntó.
-Reestructuración urbana- respondió el bufón.
-Yo había pensado en quemarlas.
-Reestructuración urbana dentro del plan de desinfección- puntualizó rápidamente el bufón.[...]

-Muy interesante ¿Pero pueden tus palabras cambiar el pasado?
El bufón meditó un instante.
-Creo que es más fácil todavía-dijo- Por que el pasado es lo que la gente recuerda y los recuerdos son palabras."

Terry Pratchett, "Brujerías"

martes, 11 de diciembre de 2012

Como si se pudiera elegir en el amor

"Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos.

Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por l
os dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta que tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero.

Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico de Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes sobre la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito. ¿Por qué stop? Por miedo a empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de las palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. [...]

Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.

Julio Córtazar, "Rayuela"

¡Rebelión!

"Apenas se hubo apagado la luz en el dormitorio, empezó el alboroto en toda la granja. Durante el día corrió la voz de que Viejo Mayor, el cerdo premiado, había tenido un sueño extraño la noche anterior y deseaba comunicárselo a todos los animales . [...]

- Veamos Camaradas ¿Cuál es la realidad de esta nuestra vida? Encarémonos con ellas: nuestras vidas son miserables, laboriosas, y cortas. Nacem
os, nos suministran la comida necesaria para mantenernos, y a aquellos de nosotros capaces de trabajar nos obligan a hacerlo hasta el último átomo de nuestras fuerzas,: en el preciso instante en que ya no servimos, nos matan con una crueldad espantosa. Ningún anima en Inglaterra conoce el significado de la felicidad o la holganza después de haber cumplido un año de edad. No hay animal libre en Inglaterra. La vida de un animal sólo es miseria y esclavitud; esta es la pura verdad. [...].

El Hombre es el único ser que consume sin producir, no da leche, no pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado y su velocidad ni siquiera le permite atrapar conejos. Sin embargo es dueño y señor de todos los animales. Los Hace trabajar, les da lo mínimo necesario para mantenerlos y lo demás se lo guarda para él. [...]

Eliminad tan sólo al Hombre y el producto de vuestro trabajo os pertenecerá."

George Orwell, "Rebelión en la granja"